Terapia para personas adultas I Conducta suicida
El suicidio es un fenómeno marcado por el estigma y el silencio. Sin embargo, las cifras de personas que mueren por suicidio aumentan día a día y se hace necesario abordar este tema desde la responsabilidad, persiguiendo objetivos como el de intervenir adecuadamente con las personas que están pasando por un momento de desesperanza, atender las necesidades de los familiares que han perdido un ser querido por suicidio y cómo no, poner en marcha recursos y mecanismos que ayuden a prevenirSon muchos los mitos que rodean el suicidio. Es muy importante que los conozcamos y los cuestionemos de forma objetiva y analítica. Algunos de ellos son:
MITO 1: HABLAR DEL SUICIDIO INCITA AL SUICIDIO
Como en otros aspectos de la vida, hablar de lo que nos preocupa ayuda a calmar la tensión, a poner en palabras y aclarar lo que me pasa y a pedir ayuda en un momento difícil. Hay que hacerlo con responsabilidad.
MITO 2: LAS PERSONAS QUE SE SUICIDAN TIENEN UN TRASTORNO MENTAL
El trastorno mental es un factor de riesgo más entre otros muchos que pueden predisponer a una persona hacia la conducta suicida. El suicidio es multicausal y todas las personas pueden verse circunstancialmente en un momento vital vulnerable, con pocos recursos de afrontamiento. Las personas con conducta suicida no quieren morir, quieren dejar de sufrir. Y existe ayuda para eso.
MITO 3: LAS PERSONAS QUE LO DICEN NO LO HACEN
La mayoría de las personas que están pasando por un momento de desesperanza lo comunican de una forma u otra. Quien lo dice está pidiendo ayuda y las personas de su entorno tienen la posibilidad de escuchar y recoger esa petición para brindarle el apoyo y los recursos que estén a su alcance, ayudándole a conectar de nuevo con la vida.

